La construcción del ascensor Halo que conectará Serafín Avendaño y el entorno de García Barbón con el centro Vialia y la calle Vía Norte son una de las obras de mayor envergadura realizadas en la ciudad en los últimos años.
Más allá de su elevado presupuesto de cerca de 13 millones de euros, las cifras del Halo también abruman al atender al propio diseño del proyecto. El ascensor contará con una pasarela en forma de semicírculo que sobrevolará la autopista y que tendrá un diámetro de casi 100 metros, que podría llegar a albergar un campo de fútbol entero en su interior. El montaje de esta estructura supondrá la parte más compleja de la obra, ya que deberá montarse en superficie y después izarse por partes, obligando a cortar el tráfico en los accesos a la AP-9, el túnel de Lepanto, durante un mes.
En concreto, el proyecto de la obra contempla el izado de más de 700 toneladas de estructura metálica compleja. Para poder realizar estos trabajos, el montaje se realizará con 9 tramos montados sobre los apeos provisionales que ya se han instalado en la zona. Alguna de estas piezas alcanza las 150 toneladas de peso.
Para poder izar esta estructura, el Concello utilizará una grúa de gran celosía de 500 toneladas con un contrapeso ‘superlift’ con pesos de tramos de hasta 149 toneladas. Esta grúa ocupa un espacio de más de 15 metros cuadrados y su montaje y desmontaje es lento y lleva al menos 3 días completar cada uno de estos procesos, lo que no permite montar la grúa para cada operación.
Por esta razón, el premontaje de los 9 tramos permite el izado de forma consecutiva, pero obliga a contar con un espacio suficiente para realizar estos trabajos en superficie, lo cual no es compatible con el mantenimiento del tráfico. Los cortes previstos por el Concello se realizarían durante un mes desde mediados de febrero hasta mediados de marzo.
Con todo, este procedimiento tiene ventajas, ya que reduce el número de operaciones de izado de las 40 previstas inicialmente a tan solo 9, limitando las uniones a realizar y evitando el izado de piezas sobre viales con tráfico. Además, el procedimiento permite reducir el tiempo de montaje, que de otra forma se alargaría con cortes nocturnos y diurnos durante más de cuatro meses, y también mejora la seguridad de los trabajadores, de los usuarios de las vías y los servicios urbanos.
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