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Un artículo de la Asociación Americana de Hospitales de Animales analiza la situación del cannabis en veterinaria y da algunas claves para que los veterinarios resuelvan dudas a los clientes
Cannabis en veterinaria: Cómo asesorar a los clientes interesados
Un artículo de la Asociación Americana de Hospitales de Animales analiza la situación del cannabis en veterinaria y da algunas claves para que los veterinarios resuelvan dudas a los clientes
Redacción - 05-01-2023 - 14:45 H - min.
A medida que el cannabis se usa cada vez más para fines médicos humanos en países como los Estados Unidos, muchos propietarios empiezan a estar interesados en su potencial para tratar la ansiedad, el dolor crónico, las convulsiones y otras afecciones de sus mascotas.
Un artículo publicado por la Asociación Americana de Hospitales de Animales (AAHA) ha analizado la situación del cannabis en veterinaria y da algunas claves para que los veterinarios resuelvan dudas a clientes que les pregunten sobre este ámbito, incluso aunque tengan reservas sobre su uso.
El artículo de la AAHA explica que, según la Academia Veterinaria de Cannabinoides, el término cannabis puede usarse para describir cualquier planta del género Cannabis sativa, que incluye plantas comúnmente llamadas cáñamo, ruderalis y marihuana.
Todas las plantas de cannabis contienen cannabinoides, una sustancia que interactúa con los receptores de cannabinoides en el cuerpo. Los más conocidos y estudiados de los más de 113 cannabinoides identificados son el tetrahidrocannabinol (THC), el componente principal responsable de producir los efectos psicotrópicos de la marihuana, y el cannabidiol (CBD).
El CBD no tiene un efecto psicotrópico y normalmente se obtiene de plantas de cáñamo. Una planta es clasificada como cáñamo cuando tiene una concentración de THC inferior a los límites legales establecidos.
Respecto a la evidencia científica, subrayan que un estudio realizado por el Waltham Petcare Science Institute en el Reino Unido tuvo como objetivo demostrar la seguridad del uso a largo plazo de CBD en perros sanos.
En este estudio ciego, aleatorizado, controlado con placebo, los investigadores administraron un destilado puro de CBD en una dosis de 4 mg/kg al día por vía oral en una cápsula a 40 perros sanos y bien cuidados durante 6 meses.
Los investigadores demostraron que no se observaron signos clínicos adversos en ninguno de los perros, y que no se detectaron anomalías químicas sanguíneas significativas aparte de una elevación transitoria de la fosfatasa alcalina (ALP) en aproximadamente la mitad de los perros.
Se determinó que esta elevación no tenía ninguna importancia clínica en términos de función hepática o daño hepático, ya que todos los demás valores relacionados con la salud del hígado se mantuvieron dentro de los límites normales y se detectó un gran aumento en la isoforma específica del hueso de ALP (BALP).
Se consideró que la elevación de BALP era un signo de aumento de la actividad de los osteoblastos y no se midió un aumento significativo en la actividad de los osteoclastos. Esto sugirió a los investigadores que el CBD podría favorecer el crecimiento óseo en los perros, como se ha demostrado anteriormente en otras especies.
Stephen Cital, cofundador de Academia Veterinaria de Cannabinoides, asegura que no es el primer estudio de este tipo, pero con suerte ayudará a que más veterinarios se sientan cómodos al considerar el CBD como parte del plan de tratamiento de sus pacientes cuando estos estén interesados en él.
“Como médico veterinario certificado en dolor y participante en estudios de investigación anteriores relacionados con el uso de CBD en animales, he visto el éxito al usarlos para ayudar al bienestar del paciente y a disminuir la actividad convulsiva, así como a mejorar problemas de la piel y problemas gastrointestinales”, afirma.
No obstante, cree que son necesarios más estudios de eficacia que involucren el uso de CBD y otros cannabinoides en animales, lo que ayudará a definir mejor cómo los diferentes cannabinoides funcionan juntos y en combinación para varias indicaciones en animales.
Por otra parte, en el artículo de la AAHA se analiza la situación legal del CBD en Estados Unidos. Lo primero que recomiendan en este sentido es conocer las leyes de cada país en este ámbito. En España, la farmacéutica Livisto ha puesto en marcha una web para informar a los veterinarios sobre este punto y muchos otros.
Así, Livisto explica los aspectos más destacados de la normativa del CBD como complemento nutricional en mascotas de España, y recuerda que su venta como medicamento no está permitida. Eso sí, apuntan que puede utilizarse como materia prima en suplementos nutricionales (harina de cáñamo) o como aditivo (extractos de CBD añadido).
No obstante, señalan que no puede haber indicaciones terapéuticas en etiquetas o envases y no puede mencionarse el porcentaje de los cannabinoides si el destino es alimentación animal. Todo esto también se explicó en un webinar.
Esta información forma parte de los esfuerzos que se está haciendo para reforzar el conocimiento de los veterinarios sobre el cannabis. A este respecto, Stangest celebró también recientemente la primera edición de Stangest Talks en la sede del Colegio de Veterinarios de Madrid.
En el encuentro, tres ponentes que han incorporado con éxito el cannabis en su práctica diaria explicaron cómo administrarlo y combinarlo con los protocolos habituales en clínica, aportando, además, casos prácticos.
Sobre el futuro del CBD, Stephen Cital espera que los profesionales veterinarios continúen sintiéndose más cómodos al considerar los cannabinoides en general como una opción para las mascotas cuyos propietarios quieran usarlos.
De esta forma, destaca especialmente los efectos antineoplásicos de los cannabinoides y los terpenos ("aceites esenciales" que se encuentran en las plantas de cáñamo que son sinérgicos y favorecen a los cannabinoides), un área que se está estudiando actualmente.
La Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA) también está alentando a la investigación clínica continua sobre el uso de cannabinoides en animales, con la esperanza de que eventualmente un medicamento aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) esté disponible para su uso en medicina veterinaria.
En España, de momento, la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de los Diputados aprobó definitivamente en junio de este año el dictamen que da aval a la regulación del cannabis medicinal en humanos. De esta manera, el Gobierno deberá recoger las recomendaciones del documento acordado para que, en un plazo de seis meses, los medicamentos con cannabis estén incluidos en la normativa.
“Mientras tanto, podemos continuar asesorando a nuestros clientes sobre lo que se sabe y lo que se desconoce, ayudarlos a tomar la decisión más informada posible y, con suerte, sentirse un poco más empoderados y cómodos al hacerlo”, concluye el artículo de la AAHA.
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